En los Hospitales Shriners para Niños, la salud y la seguridad de los pacientes, familiares, voluntarios y personal es nuestra máxima prioridad. Debido al avance de la situación causada por la COVID-19, estamos haciendo un seguimiento riguroso de las actualizaciones enviadas por los departamentos de salud locales y los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC), y estamos respetando sus recomendaciones al pie de la letra.

Si su hijo/a tiene una cita próximamente, comuníquese con el Hospital Shriners para Niños correspondiente.

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Ke'Asia

Ke'Asia

Con dos hoyuelos tremendamente profundos enmarcando una sonrisa pícara que revela que le faltan dos dientes, Ke'Aisa -de 6 años- luce cada parte de la princesa que aspira ser algún día. La jovencita diminuta que adora todo lo que sea rosa actualmente está pasando el rato antes de su cita de seguimiento en los Hospitales Shriners para Niños de Greenville desafiando a su mamá Angela a jugar un juego unilateral de "encuéntrame si puedes". Ke'Aisa se divierte jugando con tan solo salirse de la línea de visión de su mamá, como para reafirmar el derecho de independencia de una princesa. Su mamá, que conoce las travesuras de Ke'Asia, solo mantiene la mirada atenta baja en el área donde su hija desaparece y seguramente reaparecerá cuando se canse del juego.

La independencia -y la confidencia- en ciernes, le servirán mucho a Ke'Asia. Además de ser una princesa en su propio reino, Ke'Asia también es una persona de estatura baja. Angela también lo es. Ke'Asia está entre los primeros en la tabla de estatura de 37 pulgadas; Angela es unas pulgadas más alta. Sus similitudes terminan ahí; sin embargo, Angela trajo a Ke'Asia a los Hospitales Shriners para Niños de Greenville porque le diagnosticaron cifosis, o lo que se conoce con el nombre de "joroba". 

Las vértebras de Ke'Aisa no tienen la forma correcta, lo que causa una curvatura de cifosis que, salvo que se trate, resultará en una apariencia de joroba. Comenzó a usar su corsé hace dos años durante 24 horas por día. Un año después, la cifosis se corrigió gracias a que Ke'Asia sigue usando el corsé lo más que puede para prevenir la regresión. Hoy, el informe que el médico de Ke'Asia, Peter Stasikeles, M.D., le dio a Angela tiene buenas noticias. Ke'Asia tendrá que ser monitoreada de cerca y regresar al hospital periódicamente para su evaluación, pero su columna ya no tiene curvatura y pronto podrá dejar de usar el corsé.

"Estoy agradecida por eso", indica Angela, mientras mira a Ke'Asia que otra vez deambula y se pierde de vista al pasar una planta enorme. "Me faltas palabras de agradecimiento para el doctor Pete y el Hospital Shriners por la atención que Ke'Asia recibió aquí. Cambió su vida":

Nadie puede prometer qué deparará el futuro, pero esta princesita está bien y preparada para vivir feliz para siempre.

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