En los Hospitales Shriners para Niños, la salud y la seguridad de los pacientes, familiares, voluntarios y personal es nuestra máxima prioridad. Debido al avance de la situación causada por la COVID-19, estamos haciendo un seguimiento riguroso de las actualizaciones enviadas por los departamentos de salud locales y los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC), y estamos respetando sus recomendaciones al pie de la letra.

Si su hijo/a tiene una cita próximamente, comuníquese con el Hospital Shriners para Niños correspondiente.

Información para visitantes de Hospitales Shriners para Niños - Greenville.

Saltar a navegación

Travis

Travis

Cuando Travis, de 13 años, carga su sousafón de 60 libras en la banda marcial de su escuela reflexiona sobre el trayecto que hizo posible que pueda participar junto a sus amigos. Para Travis, cargar el instrumento pesado es un orgullo. Durante un tiempo el simple acto de caminar era difícil. Estar parado en fila durante mucho tiempo en las prácticas de la banda, directamente imposible.

Travis nació con su pie derecho tan torcido hacia adentro que caminaba sobre su tobillo. Se hicieron muchos intentos de corregir su pie; hasta se intentó hacer una liberación total del pie pero no tuvo éxito. Cuando Travis tenía 1 año de edad, un amigo de la familia les recomendó acudir a los Hospitales Shriners para Niños - Greenville.

Allí, el plan de atención de Travis incluyó un estudio exhaustivo en el centro de análisis de movimiento del hospital, un laboratorio de alta tecnología donde se graba la marca (patrón del andar) del paciente usando una cantidad de cámaras de captura de movimiento y marcadores reflectantes. Después se usa un software especial para analizar los datos capturados. Una vez completo el estudio, los cirujanos ortopédicos -y otros especialistas- se reúnen para evaluar la información y el médico determina una estrategia. Los médicos sabían que Travis sentiría menos dolor y podría llevar una vida normal haciendo deporte y otras actividades si le amputaban el pie derecho. 

En enero de 2004, sus padres se enfrentaron a la difícil decisión de autorizar la amputación. John, el padre de Travis, recuerda el apoyo y asesoramiento que recibió y, una vez tomada la decisión, el alivio de saber que había elegido lo mejor para su hijo. Poco después de la cirugía se hizo la primera prótesis para Travis. Hizo fisioterapia en el hospital para que recuperara toda su fuerza después de la cirugía y pudiera optimizar sus movimientos usando su pie nuevo. A medida que va creciendo y su prótesis le queda chica, Travis regresa a los Hospitales Shriners para Niños - Greenville para que le hagan una nueva.

Hoy puede andar en su bicicleta por horas por toda su ciudad en Saltbille, Virginia. También marcha con orgullo con la banda de su escuela. El papá de Travis dice: "al verlo uno ni se da cuenta de que usa una prótesis. Le sigue tan bien el ritmo a los demás".

Y la banda suena incluso mejor cuando el sousafón de Travis se le une.

Conozca a algunos de nuestros otros pacientes especiales.