En los Hospitales Shriners para Niños, la salud y la seguridad de los pacientes, familiares, voluntarios y personal es nuestra máxima prioridad. Debido al avance de la situación causada por la COVID-19, estamos haciendo un seguimiento riguroso de las actualizaciones enviadas por los departamentos de salud locales y los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC), y estamos respetando sus recomendaciones al pie de la letra.

Si su hijo/a tiene una cita próximamente, comuníquese con el Hospital Shriners para Niños correspondiente.

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Parálisis cerebral

Parálisis cerebral

La parálisis cerebral (PC) es un grupo de trastornos que afectan el tono muscular, movimiento y motricidad, que es la habilidad de moverse de manera coordinada y voluntaria. La parálisis cerebral es un trastorno común que existe antes, durante o después del nacimiento de los niños y hasta los 5 años. Los indicios de parálisis cerebral en general aparecen antes de los 18 meses de edad.

En la mayoría de los casos de PC no se conocen las causas exactas, pero muchos son el resultado de problemas durante el embarazo donde el cerebro sufre algún daño o no se desarrolla con normalidad. El daño cerebral en la infancia o primera infancia también se ha vinculado al desarrollo de PC. Un bebé o niño pequeño puede sufrir este daño por meningitis bacteriana, intoxicación por plomo, haber sido sacudido de bebé o por haber estado en un accidente de tránsito sin las medidas de seguridad correspondientes. La parálisis cerebral afecta el control y coordinación de los músculos y hace que hasta los movimientos más simples, como estarse quieto, sean difíciles. La parálisis cerebral puede asociarse a otras condiciones de salud, como daño cerebral, problemas en la vista, audición y habla; discapacidades de aprendizaje, incontinencia urinaria y convulsiones. La parálisis cerebral no empeora con el paso del tiempo.

Signos de parálisis cerebral

Los niños con PC pueden exhibir una amplia variedad de síntomas que pueden ser leves o graves. Algunos marcadores a buscar en su hijo pueden incluir:

  • Falta de coordinación muscular al hacer movimientos voluntarios - prevalente especialmente en tipos de ataxia
  • Rigidez muscular y reflejos exagerados - presente en los tipos espásticos
  • Caminar arrastrando un pie o una pierna
  • Variaciones en el tono muscular, desde demasiado rígido hasta demasiado blando
  • Baba excesiva o dificultades para hablar, succionar o tragar
  • Temblores, una contracción muscular
  • Dificultad para hacer en movimientos precisos como escribir o abotonar una camisa

Cualquier lesión cerebral causada por parálisis cerebral no cambiará con el tiempo, es decir que estos síntomas en general no empeoran a medida que el niño crece.

Diagnóstico de parálisis cerebral

La PC se puede diagnosticar temprano en la vida de un niño, si fue un nacimiento prematuro o si la madre tuvo los problemas de salud mencionados anteriormente. El niño debe ser monitoreado de cerca en estos casos.

Si su hijo nació a término sin ningún otro factor de riesgo de PC evidente, puede ser difícil diagnosticar la PC dentro del primer año de vida del niño. Muchas veces el médico no puede hacer el diagnóstico correspondiente hasta que se exhibe una demora en hitos del desarrollo normal como la habilidad de alcanzar objetos a los 4 meses o sentarse a los 7 meses.

Algunos otros factores en el diagnóstico de PC incluyen:

  • Tono muscular anormal
  • Movimientos poco coordinados
  • Reflejos infantiles persistentes aún presentes a una edad cuando deberían desaparecer

A veces, si los síntomas son leves, quizás no se haga un diagnóstico hasta que su hijo ya está en edad de andar.

Tratamiento de la parálisis cerebral

Ya que el tipo y la gravedad de la parálisis cerebral varían bastante en cada caso, el tratamiento de su hijo será en base a sus problemas y afecciones específicos.

Tratamiento para niños menores de 5 años:

  • El hospital ofrece aparatos ortopédicos para mantener una alineación óptima de las extremidades superiores e inferiores a medida que el niño va creciendo. En algunos casos, el aparato ortopédico puede ayudar al niño a caminar dándole estabilidad. El hospital también ofrece dispositivos de ayuda, como andadores y muletas Loftstrand que ayudan al niño a desarrollar la habilidad de caminar.
  • Para los niños con PC espástica se usa una serie de yesos para estiramiento y se les inyecta la toxina botulínica del tipo A con mucho cuidado directamente en el músculo para relajarlo y facilitar el estiramiento con la ayuda de un terapeuta, tanto con yeso o con aparato ortopédico.

Entre los 5 y 7 años de edad se hace evidente qué niños con PC serán capaces de caminar y cuáles necesitarán usar una silla de ruedas para movilizarse.

Para los niños que no caminan:

  • Tenemos un equipo de asientos que desarrolla un plan para un sistema de asiento que se adapte mejor a lo que el niño necesita. Con una receta del equipo, las familias pueden contactar a un proveedor en sus comunidades para que fabrique la silla de ruedas.
  • Este equipo de asientos también evaluará los sistemas de asientos existentes y recomendarán las modificaciones que serán necesarias a medida que el niño vaya creciendo.

Para niños que pueden caminar:

  • El patrón de marcha a menudo se ve interrumpido por la espasticidad y contractura de los músculos, la mala alineación del esqueleto y déficits de equilibrio y control motor.
  • El patrón de marcha se puede mejorar significativamente con el uso apropiado de terapia, órtesis y cirugía ortopédica.
  • Las decisiones clínicas para estos niños se tomarán en base a nuestra comprensión de la biomecánica de la marcha normal y fisiopatología de la alteración de la marcha relacionada con la PC. El componente central de este enfoque es el uso de un análisis cuantitativo del movimiento/marcha, que utiliza computadoras y cámaras para medir de manera precisa cómo camina el niño. Con esta información se puede identificar las desviaciones de marcha y así elegir las opciones de tratamiento adecuadas. El análisis cuantitativo de la marcha también se usa para evaluar los resultados después de una intervención como una cirugía. El análisis cuantitativo del movimiento/marcha se hace en el centro de análisis de movimiento.

Cirugía ortopédica

En los casos de niños internados, la cirugía se enfoca en la cadera, las extremidades superiores e inferiores y la columna.

  • Se pueden hacer cirugías de tejido blando y esqueleto en la cadera para evitar el desarrollo de una dislocación dolorosa que pudiera ocurrir por el desequilibrio muscular.
  • Las cirugías de tejido blando y esqueleto se usan frecuentemente para corregir la alineación de los pies y tobillos de estos niños y evitar el uso de aparatos o zapatos ortopédicos.
  • Los niños no ambulatorios pueden desarrollar escoliosis, que afecta el equilibrio al estar sentado y, en los casos graves, puede poner la vida riesgo por la inhibición de la función cardíaca y pulmonar. En estos casos se hace una corrección de la malformación de la columna vertebral por fusión posterior.
  • Las cirugías de tejido blando y esqueleto para las extremidades superiores se usan para promover la higiene y, en algunos casos, mejorar la función.

En el caso de niños que pueden caminar, las cirugías se hace principalmente en las extremidades superiores e inferiores.

  • Se pueden hacer cirugías de tejido blando y esqueleto en la cadera, rodilla y tobillo para mejorar la amplitud de movimiento y el posicionamiento de estas articulaciones.
  • Las cirugías de tejido blando y esqueleto se usan con frecuencia para corregir la alineación del pie y el tobillo y facilitar el uso de aparatos y zapatos ortopédicos, así como también para mejorar el patrón del pie.
  • Puede ser necesario hacer una cirugía de esqueleto para corregir problemas comunes de la marcha como cuando los pies están hacia adentro o hacia afuera.
  • Las cirugías de tejido blando y esqueleto para las extremidades superiores se usan para promover la higiene y, en algunos casos, mejorar la función.

Clínica para el manejo del tono

"Los padres suelen notar que sus hijos no alcanzan los hito evolutivos normales como sonreír, sentarse, gatear o caminar", describe David Westberry, M.D., cirujano ortopédico pediátrico de la sede de los Hospitales Shriners para Niños - Greenville. Además dice: "los bebés con parálisis cerebral pueden tener muy poco control muscular o estar particularmente rígidos y esto puede estar más marcado de un lado del cuerpo que del otro".

Cuando un niño tiene músculos que están rígidos, también conocido como espasticidad, tienen agarrotamiento y dificultades de movimiento. En el Hospital Shriners de Greenville sabemos que los pacientes con espasticidad necesitan una amplia variedad de atención y servicios para salir adelante. Por eso la clínica para el manejo del tono del hospital ofrece un entorno clínico donde un equipo de especialistas puede evaluar y tratar a los pacientes, todo en un mismo lugar.

La clínica para el manejo del tono de los Hospitales Shriners para Niños - Greenville cuenta con un equipo multidisciplinario compuesto por cinco médicos especializados en ortopedia clínica, neurocirugía, neurología, fisiatría y genética. Los médicos además cuentan con el apoyo de terapeutas ocupacionales, fisioterapeutas, trabajadores sociales, enfermeros registrados, asistentes médicos, representantes del centro de análisis de movimiento y un especialista en terapia con baclofeno intratecal. Los planes de tratamiento que se desarrollan en esta clínica integral son individualizados según las necesidades especiales de cada paciente. Estos planes pueden incluir, por ejemplo, recomendaciones para baclofeno oral, ensayos con baclofeno para determinar la pertinencia de colocar una bomba de baclofeno, inyecciones de toxina botulínica tipo A, cirugía ortopédica, yesos de estiramiento, fisioterapia y terapia ocupacional.

El Dr. Westberry dice: "la movilidad y calidad de vida subsecuente de cada niño se puede mejorar mediante la coordinación de su atención integral. Uno de los argumentos más sólidos para viajar a uno de los Hospitales Shriners para Niños es que una vez allí, los servicios ortopédicos y de rehabilitación prestados son integrales, y las familias no tienen que viajar por toda la ciudad para ver a un especialista tras otro".

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