En los Hospitales Shriners para Niños, la salud y la seguridad de los pacientes, familiares, voluntarios y personal es nuestra máxima prioridad. Debido al avance de la situación causada por la COVID-19, estamos haciendo un seguimiento riguroso de las actualizaciones enviadas por los departamentos de salud locales y los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC), y estamos respetando sus recomendaciones al pie de la letra.

Si su hijo/a tiene una cita próximamente, comuníquese con el Hospital Shriners para Niños correspondiente.

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Tysheria

Tysheria

Saltando por el rebote, Tysheria -de 13 años de edad- luce como cualquier otra chica de su equipo de baloncesto de la secundaria. Es rápida, salta alto y tiene un gran espíritu de equipo. Pero hay algo que diferencia a Tysheria de sus compañeras de equipo: es una amputada. Su mamá, Sherry Williams, dice: "Cuando Tysheria nació no me la dieron de inmediato. Sabía que algo no estaba bien. Uno de los pies de Tysheria estaba deformado". Los médicos creen que cuando estaba en el vientre, el cordón umbilical de Tysheria se enredó alrededor de su pie derecho, cortó la circulación y esto hizo que el pie se deformara.

En busca de una atención ortopédica pediátrica de expertos para su hija, Sherry trajo a Tysheria a los Hospitales Shriners para Niños - Greenville. Los cirujanos ortopédicos del hospital recomendaron amputar el pie de Tysheria. "Fue la decisión más difícil de mi vida", dice Sherry. "Aunque Tysheria podía caminar, los médicos me explicaron que a medida que fuera creciendo, el pie derecho se iría deformando cada vez más. Inevitablemente Tysheria dejaría de caminar".  Cuando tenía 18 meses de edad, los cirujanos ortopédicos pediátricos del Hospital Shriners de Greenville amputaron el pie de Tysheria. Tal como lo hace la mayoría de los niños, inmediatamente se adaptó a su nueva pierna prostética y no permitió que la frenara. Durante toda su niñez corrió, jugó al baloncesto y al softbol, nadó y bailó.

Como no quería que nada la detuviera, cuando Tysheria empezó a sentir dolor en su rodilla derecha no quiso que sus compañeras de equipo ni los entrenadores lo supieran. Eventualmente, la rodilla comenzó a salirse. Después de una ronda de fisioterapia sin éxito, los médicos del Hospital Shriners de Greenville recomendaron una cirugía. Tysheria aceptó operarse solo si los médicos esperaban hasta que la temporada de baloncesto hubiese terminado. Pocas semanas después del final de la temporada, la cirujana ortopédica Whitney Gibson, D.O. le hizo un artroscopia en la rodilla derecha y reconstruyó algunos de los ligamentos alrededor de la rodilla.

Por ahora, Tysheria trabajará en rehabilitar su rodilla, mantenerse en forma y regresar a los equipos de baloncesto y softbol de la escuela el siguiente año. La mamá de Tysheria resume mejor la perseverancia de su hija: "Nada detendrá a esta niña. Si uno la deja, hará cualquier cosa".

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