En los Hospitales Shriners para Niños, la salud y la seguridad de los pacientes, familiares, voluntarios y personal es nuestra máxima prioridad. Debido al avance de la situación causada por la COVID-19, estamos haciendo un seguimiento riguroso de las actualizaciones enviadas por los departamentos de salud locales y los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC), y estamos respetando sus recomendaciones al pie de la letra.

Si su hijo/a tiene una cita próximamente, comuníquese con el Hospital Shriners para Niños correspondiente.

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Lesión del ligamento cruzado anterior

Lesión del ligamento cruzado anterior

Lesión del ligamento cruzado anterior

Una lesión del ligamento cruzado anterior (LCA) es un desgarro en uno de los ligamentos de la rodilla que une el hueso superior e inferior de la pierna y mantiene la rodilla en su lugar. Cuando la rodilla es forzada a una posición inusual, el LCA y otros ligamentos pueden desgarrarse, parcial o totalmente.  Las lesiones pueden ser leves a graves y, sin tratamiento, es posible que el LCA no pueda controlar el movimiento de la rodilla y los huesos pueden rozar entre sí. Los desgarros del LCA ocurren cuando los niños se detienen o cambian de dirección repentinamente, giran sus rodillas o las doblan hacia los lados.

Signos de una lesión del LCA:

  • Sentir o escuchar un chasquido en la rodilla al momento de la lesión
  • Dolor en la parte exterior y atrás de la rodilla
  • Inflamación de la rodilla dentro de las primeras horas de la lesión (si la inflamación es inmediata generalmente es un signo de una lesión grave)
  • Movimiento limitado de la rodilla
  • La rodilla se siente inestable o cede

Diagnóstico de una lesión del LCA

El médico revisará todas las estructuras de la rodilla lesionada y las comparará con la rodilla no lesionada. La mayoría de las lesiones de ligamentos se pueden diagnosticar con un examen físico minucioso.

Pruebas que pueden ayudar al médico a confirmar el diagnóstico

Radiografías: aunque en la radiografía no aparecerá una lesión en el ligamento cruzado anterior, sí se puede ver si la lesión está relacionada con un hueso fracturado.

Imagen por resonancia magnética (IRM): este estudio crea mejores imágenes de los tejidos blandos, como el ligamento cruzado anterior; sin embargo, en general no se necesita una IRM para diagnosticar una rotura del LCA.

Evaluación y tratamiento de una lesión del LCA

Si la lesión de su hijo es leve es posible que pueda recuperarse solamente con fisioterapia.

El objetivo de la cirugía en pacientes jóvenes es estabilizar las rodillas con el menor riesgo posible de afectar el crecimiento. Durante la operación, los cirujanos ortopédicos insertan una herramienta llamada artroscopio en la rodilla del niño. Después de la cirugía su hijo tendrá que hacer fisioterapia regularmente para ayudar a fortalecer los músculos y estabilizar la rodilla.