Saltar a navegación

Musicoterapia para niños: la historia de Kechi Okwuchi

Kechi con una amigaEl primer concierto de KechiEl 10 de diciembre de 2005, Kechi Okwuchi -de 16 años de edad- y 60 de sus compañeros de clase en el internado volaban a casa Port Harcourt, Nigeria para pasar las fiestas con sus familias. Después de un vuelo tranquilo, 20 minutos antes de aterrizar, el avión se sacudió por una violenta turbulencia y se estrelló contra el suelo. Todos los 109 pasajeros fallecieron excepto dos. Kechi fue una de los dos sobrevivientes.

Cinco semanas más tarde despertó en un hospital sudafricano con quemaduras de tercer grado en más del 65 por ciento de su cuerpo. Allí pasó siete meses luchando por su vida. Dos años después del accidente, directivos del Hospital Shell de Nigeria se comunicaron con los Hospitales Shriners para Niños - Galveston para hablar sobre sus lesiones, conociendo la reputación internacional del hospital por salvar y transformar la vida de niños de todo el mundo que han sufrido quemaduras graves.

Kechi llegó al Hospital Shriners de Galveston en marzo de 2007. Desde entonces ha pasado por más de 100 cirugías con procedimientos para la liberación de contracturas cicatriciales de quemaduras, injertos de piel, profundización del espacio de membrana y reconstrucción de oreja.

Nos adelantamos a 2017: Kechi está recibiendo una emotivo aplauso de pie de una gran audiencia por su conmovedora versión de Thinking Out Loud de Ed Sheeran en un programa de televisión nacional. Los Hospitales Shriners para Niños la ayudaron a llegar allí.

En el Hospital Shriners de Galveston el tratamiento y atención a los niños va más allá de las cirugías. El programa del hospital incluye terapias para mejorar el movimiento y fomentar el crecimiento emocional para ayudar a los niños a ganar confianza en sí mismos. Todos estos servicios, como la musicoterapia, están diseñados para ayudar a los niños a confrontar su enfermedad y avanzar emocionalmente después de sobrevivir a estas tragedias y vivir con cambios drásticos en su aspecto físico. La musicoterapia fue una gran parte del tratamiento de Kechi durante el tiempo que estuvo en los Hospitales Shriners para Niños. 

Según sus propias palabras, las visitas regulares de la musicoterapeuta del hospital le dieron inspiración para luchar y sobrevivir. Eventualmente hizo un concierto para los otros pacientes, la primera vez que cantaba en público.

"Cantar es lo que me ayudó a sobrevivir", dice Kechi. "La música me ayudó a superar todas las emociones de sobrevivir al accidente y todas las cirugías y la recuperación".

Además de la atención especializada individual y la calidad y dedicación del personal, los Hospitales Shriners son incomparables porque es el único lugar donde los niños con quemaduras grandes y visibles pueden conocer a otros niños que están pasando por lo mismo. Esto no sucede en otros hospitales y es especialmente reconfortante para los niños conocer a otros que están atravesando situaciones similarmente únicas.

"Kechi es una inspiración para otros pacientes quemados y para aquellos que la atendieron", dice Mary Jaco, RN, MSN, administradora en el Hospital Shriners de Galveston. "Es un trabajo muy difícil, pero vale la pena, especialmente cuando uno conoce a pacientes como Kechi que no solo avanzan, sino que también regresan al hospital para alentar e inspirar a otros pacientes".

Además de ser una cantante talentosa, Kechi se graduó en 2015 de la University of St. Thomas con un título en economía y dio un discurso durante la ceremonia de entrega de diplomas. Actualmente está estudiando en la University of St. Thomas para una maestría en economía. Después de graduarse, su sueño es trabajar para las Naciones Unidas o la Reserva Federal.

"Kechi es especialmente inspiradora por tuvo tantas cargas emocionales que soportar", dice Jaco. "Kechi, como muchísimos de nuestros pacientes, tiene una fortaleza increíble", agregó. "Pasó de ser una señorita a la que le iba bien en la escuela, a sobrevivir un accidente aéreo y atravesar los aspectos físicos y emocionales de la recuperación, y además analizar el por qué había sobrevivido al accidente. Su aspecto cambia completamente y tiene que volver a aprender a hacer cosas que solía hacer: es demasiado como para imaginarlo. Cuando pienso en Kechi, que pasó de estar asustada de salir a la calle y lidiar con las miradas por sus cicatrices a no solo subir a un escenario a cantar frente a la gente, sino que ahora presentarse en una plataforma nacional frente a una audiencia enorme, a que la juzguen... hace falta una fortaleza interna increíble. Todos estamos muy orgullosos de Kechi".

Kechi antes y después de su accidente y en su graduación