En los Hospitales Shriners para Niños, la salud y la seguridad de los pacientes, familiares, voluntarios y personal es nuestra máxima prioridad. Debido al rápido avance de la enfermedad por coronavirus de 2019 (COVID-19), estamos haciendo un seguimiento riguroso de las actualizaciones y alertas enviadas por los departamentos de salud locales y los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC), y estamos respetando sus recomendaciones al pie de la letra.

Tenga en cuenta que, por el momento, no se ofrecen pruebas ni tratamiento del COVID-19 en los Hospitales Shriners para Niños. Si su hijo/a tiene una cita próximamente y usted o su hijo/a presentan síntomas similares a los de la gripe, como tos, fiebre, escalofríos, falta de aliento o dificultad para respirar, comuníquese con el Hospital Shriners para Niños correspondiente para reprogramar la cita.

Para conocer las últimas actualizaciones sobre el COVID-19, visite el sitio web de los CDC.

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noticia Noticias Martes, 19 de noviembre de 2019 Martes, 19 de noviembre de 2019 11:11 AM - Martes, 19 de noviembre de 2019 11:11 AM

La historia de Briah

En general, los niños que vienen a los Hospitales Shriners para Niños - Boston desarrollan vínculos fuertes con el personal, ya que deben recibir atención durante un tiempo prolongado debido a las lesiones por quemaduras. Esto favorece la comodidad y la confianza, y contribuye a la obtención de resultados positivos. Los pacientes como Briah son una de las razones principales por las que el Hospital Shriners de Boston es un lugar tan especial.

En 2011, cuando Briah tenía apenas un año, una lámpara de queroseno se volcó y derramó su contenido en su cama, en su casa de las Bahamas. Briah sufrió quemaduras graves y fue trasladada de urgencia al hospital Princess Margaret de Nassau. Allí, el equipo se dio cuenta de que Briah necesitaba la experiencia de médicos que se especializaran en la atención de quemaduras pediátricas. Afortunadamente, el hospital tenía contacto con el Hospital Shriners de Boston.

Apenas Briah llegó a Boston, los médicos comenzaron el tratamiento. Había sufrido quemaduras de tercer grado en el brazo izquierdo, las dos piernas, el rostro y el cuero cabelludo, que afectaban el 65% de su cuerpo. A lo largo de siete meses, Briah pasó por nueve cirugías. En una de ellas debieron amputarle una parte del pie, mientras que otras se centraron en sus extensas lesiones por quemaduras. Al final de su estadía, Briah recibió una prótesis, que la ayudó a aumentar su movilidad y su libertad una vez en su casa.

En 2015, Briah volvió al hospital para hacerse cirugía plástica y reconstructiva con Daniel Driscoll, M. D. También conoció a Melissa Brown, una de las trabajadoras sociales clínicas del hospital. A lo largo de los años, Melissa había llegado a conocer muy bien a Briah, y contó que la visita que le hicieron Briah y su mamá, Violet, este año comenzó con la noticia de que la niña necesitaba con urgencia una prótesis nueva. Violet explicó que Briah pasa todo el día corriendo descalza afuera, de modo que la base de su prótesis estaba totalmente gastada. A Melissa le pareció un dato alentador, ya que indicaba que Briah llevaba una vida plena, explorando la naturaleza y jugando al aire libre.

Otra de las razones por las que Briah volvió a Boston fue que debía continuar el tratamiento de las lesiones provocadas por las quemaduras. Su primer procedimiento fue un injerto de piel en la parte posterior de ambas piernas, seguido por una sutura y la extracción del stent, también en las dos. También se le hizo una plastia en Z en la mano derecha, así como injertos cutáneos en la muñeca izquierda y el dedo meñique.

Además de las intervenciones quirúrgicas, Briah y su madre trabajaron con el Dr. Driscoll y las enfermeras en la clínica para aprender a aplicar y cambiar los apósitos después de la cirugía. Violet cuida a su hija de maravillas en el posoperatorio: le cambia los vendajes y se asegura de que siempre esté cómoda.

Después de los procedimientos, Briah tuvo que pasar unas tres semanas sin cargar peso. Cuando la autorizaron a cargar peso nuevamente, comenzó a trabajar con el equipo de rehabilitación. Recibió nuevas prendas de compresión y también una prótesis nueva. Esta visita fue un paso más en este proceso que le permitirá a Briah alcanzar excelentes resultados.

Cuando está en el hospital, Briah puede parecer un poco tímida, pero cuando está en su casa, es evidente que es la estrella del espectáculo. Muchas veces la descubren bailando y riendo mientras juega. Cuando va al hospital, Briah busca seguridad y consuelo en su mamá. Violet, el mayor sostén de su hija, expresó su gratitud al hospital con estas palabras: "Shriners ha logrado marcar una gran diferencia en la vida de Briah después del accidente; desde que vinimos aquí, no dejó de sonreír".

Briah y Violet siempre han sido grandes colaboradoras de nuestro hospital. Briah apareció en muchos de nuestros folletos y materiales promocionales desde que era apenas una bebé. En nombre del hospital, nos gustaría agradecer a Briah y a su madre, Violet, por compartir su historia para que otros puedan conocer la atención maravillosa que se brinda aquí.

Briah y un integrante del equipoBriah y su mamá