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noticia Noticias Jueves, 6 de junio de 2019 Miércoles, 5 de junio de 2019 7:07 PM - Miércoles, 5 de junio de 2019 7:07 PM

Paciente con pie equino varo supera su timidez para convertirse en paciente embajador del hospital que ama

Le presentamos a Phoenix, paciente embajador

Phoenix tiene once años y es paciente embajador de los Hospitales Shriners para Niños - Salt Lake City. Haciendo honor a su nombre que deriva de la mítica ave que simboliza la transformación de la vida, eso es justamente lo que Phoenix está haciendo. Es un pequeño activo que ha enfrentado muchos años de tratamiento médico para corregir su pie equino varo y ahora comparte su historia con los demás para retribuir al hospital que tanto ama.

Phoenix nación con pie equino varo bilateral. Sus padres Shane y Chariti ya estaban al tanto del diagnóstico antes de que naciera y estaban preparados. En otro hospital les informaron sobre los Hospitales Shriners para Niños y les pareció el mejor lugar para su tratamiento. Su intención era traer a Phoenix a sus 2 cuatro semanas de edad, pero el plan cambió de repente tras el parto cuando su recién nacido sufrió una grave infección pulmonar virósica, un hemangioma cerebral y convulsiones. Phoenix pasó dos semanas en cuidados intensivos neonatales antes de poder finalmente irse a casa. El estrés y preocupación de la experiencia todavía no se habían disipado, pero Shane y Chariti se prepararon para enfrentar el siguiente obstáculo de su bebé.

La experiencia en el Hospital Shriners: un respiro de alivio y una nueva perspectiva

Phoenix tuvo su primera cita en los Hospitales Shriners para Niños - Salt Lake City a sus 2 meses de edad. La familia se reunió con Kristen L. Carroll, M.D. y ese mismo día empezaron con una serie de yesos.

"Todo el estrés y preocupación se disipó después de nuestra primera visita al Hospital Shriners", recuerda Shane. "Después de reunirnos con la Dra. Carroll supimos que Phoenix iba a estar bien".

Chariti concuerda: "Suspiramos de alivio y pensamos: 'podemos hacerlo'". A Phoenix le hicieron una cirugía de alargamiento del tendón de Aquiles a los 6 meses. A los 2 años le hicieron un procedimiento de transferencia de tendón y pasó una semana en el hospital. Tuvo que usar varios yesos hasta los 4 años, y durante muchos años tuvo que usar un corsé durante el día y la noche.

Shane y Chariti están agradecidos con la Dra. Carroll por su enfoque de tratamiento. Antes del último juego de yesos en serie a sus 4 años de edad, otra vez se habló de operarlo. La Dra. Carroll dijo que prefería intentar con una ronda más de yesos para tratar de evitar otra cirugía. Funcionó. "Obtuvo los resultados que buscaba", dice Shane. "Fue increíble ver que quería probar otras opciones antes de recurrir a una cirugía".

"Le debemos tanto a la Dra. Carroll", dice Chariti.

La perseverancia y perspectiva parecían naturales en Phoenix a medida que enfrentaba sus desafíos. Sus padres descubrieron las suyas un día mientras esperaban que su hijo saliera del quirófano. Daban vueltas por el área de Actividades Centrales, una gran sala de juegos en el centro del hospital, cuando vieron a un adolescente con piernas prostéticas, un brazo prostético y solo tres dedos en el extremo de su brazo natural. Lo observaron picar una pelota de baloncesto distraídamente. De repente salió corriendo hacia el aro e hizo un clavado. Tras ver esto, Shane recuerda haber pensado: "¿Cómo puedo llegar a decir que no puedo hacer algo en la vida? Era un testimonio del hospital y cómo afecta la vida de los pacientes. Esta viendo a un niño simplemente disfrutar un buen momento. Lo observamos durante largo rato".

"Creo que allí fue donde realmente cambió nuestra perspectiva", agrega Chariti. "Ver a ese niño mientras estaban operando a nuestro hijo".

"En el Hospital Shriners hemos tenido experiencias que nos cambiaron la vida", agrega Shane.

Una actitud positiva y retribuir

Hoy Phoenix usa plantillas ortopédicas y se hace controles dos veces al año. Su pronóstico es bueno. Le gusta saltar en el trampolín, andar en bicicleta y pasar tiempo con sus amigos. Hace poco participó en un paseo de 12 millas en bicicleta de montaña con su grupo scout. Aunque a veces tiene un poco de dolor y se cansa fácilmente, a Phoenix nada lo detiene. Venir a los Hospitales Shriners para Niños - Salt Lake City es una experiencia feliz. Después de 11 años es como su segundo hogar. Un "día en el Hospital Shriners" significa diversión, no temor.

Para Phoenix ser un paciente embajador es una forma de retribuir. En diciembre pasado habló ante la junta de gobierno del hospital. Este mes compartió su historia con los jugadores y entrenadores del Wyoming Shrine Bowl 150. "Es muy callado pero igual lo hace", explica Chariti. "Siente un amor enorme por el hospital".

Phoenix de bebéMédico tratando a Phoenix