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Paciente del Centro Médico Shriners de Lexington se gradúa por primera vez

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Por: Moran (artículo escrito en las propias palabras de la paciente)

Hoy Moran sonríe con ganasEl lunes 1 de mayo de 2017 me graduaré como paciente del Centro Médico de los Hospitales Shriners para Niños - Lexington después de 21 años de preparación para lo que sería mi vida.  

La semana del 1 de mayo es una semana de graduación importantísima para mí. Además de graduarme del Centro Médico Shriners, también me gradúo de la University of Kentucky con una diplomatura en comunicación estratégica integrada el viernes 5 de mayo de 2017. Al reflexionar sobre mis 21 años de vida es difícil creer que estos dos días llegarían. Mi historia y mi pasado son muy diferentes a los de la mayoría de mi edad, pero son únicos: son lo que me han convertido en la persona que soy hoy.

He enfrentado varios problemas de salud en mi vida desde que nací. Hasta la fecha me hicieron un total de 40 cirugías, pasé cientos de días en el hospital, tuve 50 médicos diferente y me enfrenté a la muerte en tres ocasiones. Se puede decir que estoy aquí por un milagro de Dios y gracias a la excelente atención que he recibido de mis médicos en el Centro Médico Shriners de Lexington y varios otros durante mi vida.

Cuando tenía 3 meses de edad, en el Centro Médico Shriners me diagnosticaron mi primer trastorno de salud: displasia de cadera en la cadera derecha. Varios médicos de distintos hospitales les dijeron a mis padres que nunca llegaría a caminar, pero gracias a la determinación, perseverancia e intervención médica del Dr. Iwinski, el Dr. Muchow y el Dr. Duncan, Iogré lo inesperado y a los cinco años estaba corriendo en la cancha de fútbol.

Nos adelantemos a cuando tenía 17 años de edad y estaba en el último año de la secundaria. Me habían hecho 17 cirugías en la cadera y estómago; ni nos imaginábamos que ese era solo el comienzo de mi recorrido médico. Un mes antes de graduarme de la secundaria me hicieron una cirugía de columna de alto riesgo en Cincinnati, Ohio que cambió mi vida para siempre. Tres días antes de mi graduación de la secundaria me llevaron de urgencia en ambulancia de regreso a Cincinnati donde me diagnosticaron meningitis, E. coli y otras siete infecciones bacterianas como resultado de la cirugía que me habían hecho en la columna. Me desperté en el hospital el día de la graduación todavía con la esperanza de poder asistir. Pero en cambio me dijeron que me quedaban tres días de vida si mi cuerpo seguía resistiéndose a los distintos antibióticos que me estaban dando por vía intravenosa. Esto no era lo que esperaba de mi día de graduación de la secundaria pero hicimos lo que pudimos para sacar lo mejor de la situación. Pude ver la ceremonia de graduación por Skype acostada en la cama del hospital y me puse mi birrete y toga mientras mi hermano subía al escenario a aceptar mi diploma.  

Moran con birrete y toga junto a sus padresDurante el transcurso de los siguientes meses me dijeron tres veces que mis probabilidades de sobrevivir eran prácticamente nulas. Acepté la noticia pero estaba decidida a superar las expectativas una vez más, ¡y es exactamente lo que hice! Después de 55 días en el hospital y otras 17 cirugías pude volver a casa a Lexington justo dos semanas antes de iniciar la universidad. El 28 de agosto de 2013 asistí a mi primera clase en la University of Kentucky con una venda en mi herida y una máquina de goteo intravenoso constante oculta en mi mochila. Durante tres meses mis padres me llevaron a cada clase y esperaron afuera para llevarme de regreso al hospital en Cincinnati para mis citas para el cambio de venda tres veces por semana. A medida que pasaron los años, la frecuencia de las cirugías disminuyó y mi salud mejoró.

Durante todos mis años en la universidad también me hicieron varias cirugías más, pero puedo decir con orgullo que nunca dejé que mi salud afectara mi motivación de triunfar en los estudios. Me hicieron la última cirugía el 5 de enero de 2017, en la cadera, en el [Hospital] Shriners de Lexington. He tratado con los médicos y enfermeros del Centro Médico Shriners de Lexington por más tiempo que cualquier otro hospital. La atención que recibí a lo largo de mi vida en este lugar ha sido increíble. Para mí y para mi familia, mis médicos son más que solo doctores: son nuestra familia. Graduarme del [Hospital] Shriners me deja una sensación agridulce, pero gracias a la colaboración entre UK Healthcare y el Centro Médico Shriners de Lexington seguiré recibiendo la atención médica experta de los mismos médicos que he llegado a conocer y en los que confío con tan solo cruzar la pasarela del Centro Médico Shriners a UK HealthCare. Esto es posible gracias a que el Centro Médico Shriners [de Lexington] se mudó al campus de UK HealthCare y abrió un nuevo centro de atención ambulatoria en abril.

Mi pasado me ha hecho la persona que soy hoy. Ha sido un recorrido intenso y es difícil creer que este capítulo de mi vida esté llegando a su fin. ¡Estoy feliz de poder decir que no tengo ninguna cirugía o atención médica planificada por primera vez en mi vida desde que nací!

Me hicieron mi primera cirugía en el [Centro Médico] Shriners de Lexington 21 años atrás y me acaban de hacer mi 40.° y última cirugía en el mismo lugar hace cuatro meses. Graduarse como paciente del Centro Médico de los Hospitales Shriners para Niños - Lexington ya es un logro de por sí. Pero graduarme de la universidad en la University of Kentucky la semana que viene habiendo vivido todo lo que viví y finalmente poder subir al escenario a aceptar mi propio diploma es un logro todavía más importante.  

Gracias por dejarme contar mi historia y gracias a todos los que hicieron su parte para que mi vida esté llena de prosperidad y esperanza. ¡Salud por un gran futuro!