En los Hospitales Shriners para Niños, la salud y la seguridad de los pacientes, familiares, voluntarios y personal es nuestra máxima prioridad. Debido al avance de la situación causada por la COVID-19, estamos haciendo un seguimiento riguroso de las actualizaciones enviadas por los departamentos de salud locales y los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC), y estamos respetando sus recomendaciones al pie de la letra.

Si su hijo/a tiene una cita próximamente, comuníquese con el Hospital Shriners para Niños correspondiente.

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noticias Noticias Miércoles, 28 de octubre de 2020 Viernes, 23 de octubre de 2020 11:48 AM - Viernes, 23 de octubre de 2020 11:48 AM

Un mundo sin dolor

La realidad virtual ayuda a aliviar la necesidad de medicamentos para el dolor en el Hospital Shriners de St. Louis

Un mundo sin dolor

Los terapeutas físicos estiraron con firmeza la pierna derecha de Karley, alargada mediante cirugía, para tratar de que su rodilla se doblara los 15 grados que faltaban. Mientras tanto, Karley estaba en el espacio exterior persiguiendo cachorritos.

"Ahora no está tan tensa", aseguró la mamá de Karley, Kayla, mientras observaba cómo su hija, acostada en la camilla de tratamiento y con las gafas de realidad virtual (RV) acomodadas en la cabeza, disfrutaba la aplicación Space Pups. "Le distrae la mente y le permite concentrarse en otras cosas para no sentir tanto el dolor".

Los especialistas en desarrollo infantil del Hospital Shriners para Niños - St. Louis usan las gafas de RV con dos propósitos principales: distracción y alivio del dolor. En este momento el hospital tiene dos pares: uno alquilado y otro donado a través de la Starlight Children's Foundation.

El personal del Hospital Shriners de St. Louis recurre a la RV para diferentes procedimientos, el más común de los cuales es la extracción de sangre. En vez de mirar la aguja con miedo, los niños se sumergen en otra realidad y nadan con delfines, caminan por el medio de un bosque o arrojan pelotas a ositos usando solo la mirada.

"Cuando termina la extracción, preguntan: '¿Ya está? ¿En serio terminó?' ", contó Laura Teague, terapeuta de recreación sénior. "Cuando empezamos, ni siquiera se dan cuenta".

Si bien las aplicaciones ofrecen diversión, el uso de la realidad virtual se cimienta sobre una base muy seria.

"Son creadas específicamente para hospitales y para las necesidades que tratamos de atender", explicó Teague. "Nos interesan los métodos no farmacológicos para aliviar el dolor".

En efecto, numerosos estudios científicos muestran una conexión entre el uso de realidad virtual y el control del dolor. En 2019 se publicaron los resultados de un estudio del Cedars-Sinai Medical Center de Los Angeles. La mitad de los 120 pacientes del estudio recibieron gafas de RV con una variedad de experiencias de relajación y meditación para elegir. A la otra mitad se le indicó que encendiera el televisor de su cuarto y sintonizara el canal de salud y bienestar, que incluía contenidos orientados a la relajación, como yoga y meditación guiados.

Se comprobó que el uso de RV a petición daba como resultado una mejoría estadísticamente significativa en el dolor si se comparaba con la televisión: los que habían usado RV tenían, en promedio, 1.7 puntos menos en la escala de dolor. Los resultados eran aún mejores entre los que experimentaban mayor dolor. En el subgrupo que había indicado sentir el dolor más intenso al comienzo (una puntuación de siete o más), los que habían usado RV registraron tres puntos menos que los que habían usado televisión.

"La realidad virtual es un tratamiento para la mente y el cuerpo que tiene una base científica real", señaló el Dr. Brennan Spiegel, director de Investigación en servicios sanitarios de Cedars-Sinai, que introdujo la RV en el centro médico. "No solo distrae la mente del dolor; además, ayuda a impedir que las señales del dolor lleguen al cerebro, por lo que es un complemento no farmacológico de los métodos de manejo del dolor tradicionales.

Pero entre las personas como Karley, una niña de 12 años de Owensboro, Kentucky, que es paciente del Hospital Shriners de St. Louis desde que era bebé, la palabra que más se escucha cuando termina la experiencia de RV es mucho más simple: "¡Genial!".